jueves, 25 de octubre de 2012

expresiòn

Y en nuestro cálido ambiente tropical, no hay nada más emocionante que sentir el amor de patria, a través de las notas de un bambuco, un pasillo, una cumbia, o un joropo. La expresión musical folclórica nos transporta al campo, a su agricultura, al olor de la tierra, al aire puro y saludable, a nuestro terruño, y nos evoca momentos inolvidables.

La música también impulsa y anima al campesino mientras toma tinto en la madrugada o desayuna, escucha su música favorita, y se alista para el trabajo en la finca. Estas situaciones cotidianas llevan a replantearnos la participación que le damos a la música en nuestra vida, para encaminarnos hacia la armonía con nosotros mismos y con nuestro entorno.




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